En el narcopiso de Miguel Ricart: «Ni muerta hubiese dicho que era un asesino»

En el edificio donde nació el poeta barcelonés Lluís Gassó, el 10 de la calle Aurora, a escasos metros de la Rambla del Raval. Allí fue donde los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana detuvieron este martes a Miguel Ricart , único condenado por la violación y asesinato de las niñas de Alcàsser. Hacía al menos tres meses que se había instalado allí, según relata a este diario uno de los vecinos del bajo. «Salía y entraba gente todo el rato», desliza en inglés para certificar que en una de las viviendas de la primera planta se ubicaba un narcopiso . «Preguntaban por un tal Paco». Según la Policía, Ricart era el responsable de ese punto de venta de droga , labor que realizaba a cambio de que le suministrasen dosis para su «autoconsumo». Junto a él, los agentes detuvieron a otro individuo, también acusado de un delito contra la salud pública . «Sabíamos lo que hacía, pero era poca cosa, para ganarse la vida. No se metían con nadie», apunta la mujer de 65 años que lleva cuatro décadas residiendo en la segunda planta. Desde la finca de cinco alturas en el corazón del Raval, explica a ABC que el cambio de inquilinos es constante. Cuando se enteró de que aquel vecino «con gafas y poco hablador» era Ricart, se quedó helada. «Ni muerta hubiese dicho que era un asesino», comenta. «Si me veía en un apuro con el carro de la compra me decía: ‘Deje, que yo se lo subo’». Telefonillo del edificio donde fue detenido Miguel Ricart ABC A pesar del trajín de gente para adquirir sus dosis -en muchas ocasiones, de madrugada-, la mujer, que vive junto a su marido, al que la diabetes ha dejado postrado en la cama-, asegura que, a excepción de una pelea a principios de año, el inmueble de Ricard «no daba problemas». «Vino la Policía porque entre tres estaban tratando de echar a una chica. Ella se puso a grabar con el móvil y a dar patadas a la puerta», narra mientras señala las marcas en la entrada del narcopiso. «Yo vea lo que vea no hago caso de nada», argumenta, y por eso rechaza también dar su nombre. Desde la terraza de su piso muestra el balcón del de Ricart. «Esta gente sale en dos días, no les pasa nada -señala en relación al trapicheo-, pero nosotros seguiremos aquí», justifica. Hacía semanas que tanto los Mossos como la Urbana realizaban vigilancias para tratar de desmantelar el narcopiso. Fue en una de ellas como identificaron al condenado por el crimen de Alcàsser, que acudía a un cercano comedor social, donde este mediodía decenas de personas hacían cola Una carta manuscrita «No pulsar», reza una pequeña pegatina en el telefonillo del 1º 1ª del 10 de la calle Aurora, todo hace suponer que, hartos de que aquellos que acudían a buscar sus dosis se equivocasen de piso. Observando también el portal, desde el edificio de enfrente, una chica se asoma a la ventana y lanza una carta manuscrita, dirigida a los periodistas. La carta que María escribió a los periodistas y que lanzó por la ventana ABC «Esto que ha pasado entiendo que es noticia, pero os invito a investigar por vosotros mismos lo que pasa. Como este [narcopiso] hay muchos en este barrio. No tengáis miedo de enseñar todas las desgracias que pasan en el Raval , día sí y día también«, reza el texto. Se llama María y tiene 26 años. Nació cuatro años después del asesinato de Miriam, Toñi y Desirée , pero conoce el caso Alcàsser. «Es normal que sea noticia, pero es algo que pasa en todo el barrio», sostiene sobre el trapicheo aunque, según explica, solo vive allí desde agosto. Sobre la finca de Ricard constata el trajín de gente, sobre todo, «de madrugada» y «mucho escándalo», pero «nada fuera de lo normal». Su petición es que, una vez se apague el foco por la detención de «el rubio» -como le apodaban-, se alerte sobre la inseguridad en las calles del Raval. Una problemática constante, lamenta, que la lleva a recoger jeringuillas usadas del parque donde lleva a su perro. «Ayudamos a la gente que está en la calle, les llevamos mantas, intentamos organizarnos pero no es suficiente», sostiene. Ricard, que tras ser detenido fue trasladado a la comisaría de Les Corts, se encuentra a la espera de pasar a disposición judicial. ———– Como cada año, el 22 de diciembre vuelve el sorteo extraordinario de Lotería de Navidad , que en esta ocasión reparte 2.500 millones de euros. Aquí puedes comprobar Lotería de Navidad , si tu décimo ha sido agraciado con alguno de los premios y con cuánto dinero. ¡Mucha suerte!

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